Ciencia y Creacionismo Parte 11. A manera de conclusión

La ciencia no es la única manera de adquirir conocimientos acerca de nosotros y del mundo que nos rodea. Los humanos ganamos entendimiento en muchas otras formas, tales como al literatura, el arte, la reflexión filosófica y también, la experiencia religiosa. El conocimiento científico puede enriquecer las percepciones estéticas y morales, pero esas materias se extienden más allá del reino científico, el cual obtiene un mejor entendimiento del mundo natural.

La pretensión de solicitar equidad o un tratamiento balanceado de la teoría evolutiva y la ‘creación especial’ en las clases de ciencias refleja un malentendimiento de cómo es la ciencia y como se conduce. Los investigadores científicos buscan el entendimiento de los fenómenos naturales por observación y experimentación. Las interpretaciones científicas de los hechos y las explicaciones, deben ser reproducibles.

El creacionismo, el diseño inteligente, y otras declaraciones de ‘intervención sobrenatural’ en el origen de la vida o las especies, no es ciencia, dado que no pueden analizarse por el método científico. Estas ideas subordinan la información observada a declaraciones basadas en autoridades, revelaciones o creencias religiosas. La documentación ofrecida en apoyo de esas ideas es típicamente limitada a las publicaciones especiales de sus partidarios. Esas publicaciones no ofrecen hipótesis sujetas a cambiar a la luz de nuevos datos, nuevas interpretaciones o demostraciones de error. Esto contrasta con la ciencia, donde cualquier hipótesis o teoría siempre permanece sujeta a la posibilidad de rechazo o modificación a la luz de nuevo conocimiento.

No hay ninguna creencia que tenga su material doctrinal basado en observaciones, interpretación y experimentación científicas, para que pueda ser admisible en cualquier clase de ciencias. Incorporar la enseñanza de esas doctrinas en una currícula científica compromete los objetivos de la educación académica. La ciencia ha tenido un exitoso crecimiento en la explicación de los procesos naturales y ha liderado no solo el incremento en el entendimiento del Universo, sino en las mejoras de la tecnología y la salud pública. El crecimiento del papel que la ciencia juega en la vida moderna requiere que la ciencia, y no la religión, se la que se imparta en las aulas de clases.

 

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